- Circos: Los animales tienen que vivir en libertad para ser felices y
llevar a cabo aquellas actividades que son naturales en ellos. Enjaular
sus vidas para que trabajen en circos
es acabar con su libertad, favorecer comportamientos estereotipados y
disminuir su esperanza de vida. Algunos de estos factores negativos son
el estrés que padecen al estar encerrados, la malnutrición, la tristeza y
los malos tratos que reciben muchos de ellos.

- Industria peletera: El tema de las pieles
es un tema muy delicado, Millones de animales mueren por esta causa.
Valga un dato: el 85% de la piel que se utiliza en la producción europea
procede de animales criados en granjas. Estos viven en condiciones muy
deficientes y mueren de forma drástica para evitar que la piel se
deteriore. Electrocutación, asfixia e inyecciones letales son algunos de
los procedimientos utilizados para acabar con la vida de estos
animales. Los animales cazados como las focas, mueren a causa de los fuertes golpes que reciben por parte de los cazadores. Una muerte brutal.

- Tauromaquia: La “fiesta” del toreo hace que cerca de 20.000 toros
mueran al año en España. Además, no mueren de una forma digna, son
torturados y asesinados por unos personajes que se ganan muy bien la
vida con ello. Los espectadores son cómplices de una matanza que tiene
que acabar. Una estocada con una espada de 1 metro de largo destroza los
pulmones, hígado, diafragma o corazón del animal. Si con ello no han
conseguido matar al toro, utilizan la denominada “puntilla” para
destrozarle la médiula espinal. Una salvajada de espectáculo que se
lleva a cabo en gran parte de España con fiestas como la de El Toro de la Vega en Tordesillas.
- Abandonos: Comprar animales que están a la venta está muy bien. Eso
siempre y cuando se trate a ese animal como se merece y no se abandone.
De nada sirve comprar un perro si cuando llega el verano se abandona en
mitad de la carretera para que se muera de hambre o por atropello.
Abandonar a la suerte al mejor amigo del hombre es de no tener corazón.
Desgraciadamente, en España la cifra de abandonos es extremadamente elevada.

- Caza y pesca: Tanto la caza como la pesca
son prácticas totalmente reprochables. Si bien es cierto que nos
tenemos que alimentar como carnívoros que somos, no menos cierto es que
podemos hacerlo sin tener que asesinar a los animales como hacen los
cazadores. En España hay casi un millón de cazadores que no tienen
compasión y disparan sus balas y perdigones para matar premeditadamente,
con alevosía. Los animales cazados serán destinados a la gastronomía o
al tráficos ilegal de mercancías como bien son los colmillos de marfil de los elefantes. Desgraciadamente, es una cuestión que de momento tiene poco apoyo por parte de las autoridades.

- Experimentación científica: Experimentar con animales es algo que se ha
hecho durante mucho tiempo. Conejos, ratas, ovejas, cabras, perros,
cerdos o gatos son algunos de los animales que tienen que pasar por el
laboratorio para ser carne de experimentación. Durante el tiempo en el
que son utilzados, sufren todo tipo de torturas y tratamientos que
finalmente acaban con sus vidas. Ya sea para productos de higiene como
colonias o para medicamentos, los animales siempre son los primeros en
sufrir los efectos negativos de los materiales químicos. La cosmética,
la industria química, la farmacología, los estudios de psicología o el
ejército utilizan animales sin compasión para sus estudios.

- Acuarios y zoos: Al igual que sucede con los circos, los animales ven
cortada su libertad para pasar a permanecer en cautividad durante toda
su vida. Pese a que los zoos y acuarios defienden que tienen animales
por cuestión de aprendizaje e investigación, lo cierto es que se trata
de un negocio para lucrarse a costa de unos animales que viven en
condiciones poco favorables. No lo decimos porque sean mal tratados, lo
decimos porque todos los animales tienen que vivir en libertad para
poder alcanzar su máxima esperanza de vida. Pese a que se alardea de que
las especies en peligro de extinción se conservan en zoos y acuarios,
lo cierto es que 66 de las más de 6.000 especies en peligro de extinción
se encuentran en esos lugares a salvo

- Granjas: Las granjas merecen mención especial. Es quizá el lugar donde
los animales sufren más durante el tiempo que están allí. Son mataderos
que podríamos comparar con los campos de concentración de Auschwitz
durante la Segunda Guerra Mundial. Los animales llegan allí, son cebados
al máximo y sacrificados para que la carne se pueda aprovechar en los
mercados. Los animales que viven en granjas sufren durante el transporte
y durante la estancia. Se aglutinan muchísimos animales en muy poco
espacio y son sacrificados mediante un método que garantiza matar el
mayor número de animales en el menor tiempo posible.